Antonio García

Biólogo segoviano que cambió la bota por la bata. Doctorado en biología por la Universidad Autónoma de Madrid. Apasionado del mundo microbiano, ese gran desconocido. Siento predilección por los -antropocéntricamente- llamados ambientes extremos. Comencé mi carrera estudiando bacterias en las aguas ácidas del río Tinto, para poder responder a la pregunta de si había vida en Marte. Después cambié de hemisferio, que no de planeta, para irme a estudiar la microbiología del subsuelo sudafricano, a varios km de profundidad y bastante más cálido. Tres años después volví a encontrar el norte y llegué a Noruega, donde vivo desde hace una década como investigador, docente y divulgador. Hace unos años transicioné de la ecología microbiana al fascinante mundo molecular de las enzimas, la biología sintética y la biotecnología. Soy un firme convencido de que la biología y el conocimiento científico en general, tienen la llave para un mundo sostenible y justo. En ello estamos.